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Ahorro doméstico

¿Qué son las casas pasivas?

Por 28 septiembre, 2020 Sin comentarios

Es posible que hayáis escuchado hablar de ellas, o que esta sea vuestra primera toma de contacto con el concepto de casa pasiva o Passivhaus. Ya os avisamos, os recordará bastante al post sobre casas sostenibles que publicamos hace un tiempo. Hoy vamos a sumergirnos en este maravilloso mundo para que no os quede ninguna duda al respecto. ¿Qué significa casa pasiva? ¿Para qué sirve la casa pasiva? Sabiendo cuánto cuesta hacer una casa… ¿qué nos diríais si os decimos que podéis llegar a ahorrar hasta un 70% gracias a la eficiencia energética? En el post de hoy de E-Renovables vamos a descubriros una nueva forma de ver el diseño de casas, ¡bienvenidos a la maravilla de las casas pasivas!

PepeNuevo

Requisitos para ser una casa pasiva

Las casas pasivas se caracterizan por ser viviendas que llevan la eficiencia energética por bandera. Sí, puede que salgan un poquito más caras, pero el 90% de ahorro en climatización y el 70 en otros tipos de energía hará que recuperemos la inversión antes de los 10 primeros años. ¿Y el resto del tiempo? Viviremos ahorrando, ¡bienvenidos al maravilloso mundo de la arquitectura eficiente! Pero… ¿qué requisitos es necesario cumplir para que nuestra casa pueda considerarse una auténtica Passivehaus?

Climatización prácticamente nula

Sin duda, una de las principales diferencias de una casa pasiva tanto prefabricada como de construcción habitual. Lo normal en España es que tengamos que utilizar calefacción en invierno y aire acondicionado en verano, pero… ¿y si erradicásemos este gasto de energía prácticamente por completo? Una casa solo puede ser considerada pasiva si certifica que su gasto energético dedicado a climatización es menor o igual a 15kWh/m² al año. Las casas pasivas mantienen una temperatura de entre 20 y 23 grados durante todo el año.

El consumo energético general, muy limitado

Sí, ahorramos en climatización, ¿pero qué ocurre con el resto de aparatos eléctricos que utilizamos en nuestro día a día? Una casa pasiva solo puede serlo si no supera los 100 kWh/m² de consumo al año. Y es que otra de las claves de este tipo de edificaciones es el aprovechamiento máximo de la luz. Por eso, ni caso a los que dicen que una casa pasiva es una casa sin ventanas, ¡porque no es cierto!

Hermeticidad al aire, uno de sus principales secretos

Las fugas de aire y los puentes energéticos son dos de los principales problemas a los que se enfrenta una Passivehaus. De ahí que sus constructores deban demostrar que no hay absolutamente ninguna pérdida en las uniones entre distintos materiales. Las ventanas, por ejemplo, deben ser de triple cristal, lo que garantiza un buen aislamiento con el exterior. En una casa pasiva, la hermeticidad al aire debe tener un n50 menor o igual a 0,6 renovaciones/hora.

¿Requisitos muy exigentes? Puede, pero es que se trata precisamente de eso. Esta es la única forma de ahorrar hasta un 90% en energía, algo que notan tanto nuestro planeta como nuestro bolsillo.

¿Para qué sirve una casa pasiva?

Vamos a empezar por lo obvio: una casa pasiva sirve para vivir en ella. Sí, suponemos que ya lo sabíais, pero es que hay quien piensa que resultará de lo más incómodo… porque se cree todos los mitos que circulan sobre este tipo de diseño de casas. Que si no se pueden abrir puertas y ventanas, que si huele raro porque no hay circulación de aire… Y de eso nada. Se pueden abrir puertas y se pueden abrir ventanas, aunque es cierto que no conviene dejarlas abiertas. Eso sí, este tipo de edificación está pensada para que la renovación de aire sea constante, lo que permite una temperatura de lo más agradable durante todo el año sin el uso de ningún elemento de climatización.

Una casa pasiva nos hace ser ser mucho más respetuosos con el medio ambiente y, por lo tanto, vivir con nuestra conciencia mucho más tranquila. Y, desde un punto de vista meramente económico, una casa pasiva es una inversión en ahorro, bienestar y tranquilidad. Cuando preguntamos por el precio de una casa pasiva, debemos ver el gasto a largo plazo, ¡no os imagináis la de cashback que recibiremos tras 30 o 40 años de vivir en ella!

Ventajas y beneficios de una casa pasiva

Además del dinerito que nos ahorramos en energía, existen una serie de ventajas que no hemos mencionado aún y que hacen que optar por una de estas viviendas sea una opción muy a tener en cuenta:

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Mejora en la calidad del aire

En un tiempo en el que problemas como el coronavirus nos hacen temer por todo lo que venga del exterior, la calidad del aire en nuestros hogares debería ser una de nuestras principales preocupaciones. La ventilación controlada de este tipo de construcciones garantiza no solo una menor contaminación de cualquier tipo, sino que además filtra los posibles olores desagradables que pudiesen llegar.

Alta calidad de los materiales, una garantía

Para garantizar la completa hermeticidad de nuestro hogar pasivo, no hay otra que recurrir a los mejores materiales. Así, tanto la carpintería, como la cristalería, la carpintería metálica o el aislamiento térmico deben ser de alta gama. Este es el motivo de que la construcción se encarezca un poco frente a la de una casa normal, pero creednos, ¡merece la pena!

¿Cuál es el precio de una casa pasiva?

Con semejantes beneficios, era normal que la construcción de una casa pasiva saliese algo menos económica que la de una casa normal. Tal y como hemos podido ver en algunas webs especializadas, los precios de las casas pasivas pueden pueden ser hasta un 10 y un 20% más caros. Eso sí, no os quedéis con ese dato, sino con este otro: gracias a su optimización de la eficiencia energética, recuperaréis la inversión en menos de 10 años con todo lo que ahorraréis en climatización y luz en general. ¿Qué quiere decir esto? Pues que a partir de ahí, viviréis ahorrando. Al final de su vida útil, las casas pasivas habrán costado muchísimo menos de lo que se pagó por ellas en un principio.

Ejemplos de casa pasiva

Como siempre ocurre con este tipo de novedades, la implementación de las casas pasivas en nuestro país fue lenta en sus inicios. Eso sí, una vez comenzaron a construirse, cada vez fue más la gente que decidió gastar un poco más al principio para ahorrar mucho más después. Es el ejemplo de la primera casa pasiva construida en Madrid capital, cuyo dueño contaba allá por 2015 que el concepto era tan novedoso que, de momento, estaba aprendiendo a vivir en ella.

Habrá momento en los que nuestra mente nos pida abrir la puerta, o poner el aire acondicionado. Pero al igual que ocurre con los coches al principio, hay que saber escuchar a la casa para aprender a descubrir qué es lo que realmente necesita en cada momento.

En el caso de Can Tanca, su creador fue incluso más allá: diseñó una casa pasiva completamente desconectada de la red eléctrica. ¿El resultado? Una auténtica pasada de hogar que es completamente autónomo y se ha convertido en todo un ejemplo de casa pasiva en España, ¡ahora solo nos falta encontrar una parcelita que nos guste y ver cómo lo pagamos!

Sin duda alguna, una gran opción para iniciar una ecoaldea, ¿os imagináis un asentamiento que gire en torno a este tipo de edificaciones? ¡Un auténtico sueño de solidaridad y sostenibilidad hecho realidad!

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