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Uno de los grandes fenómenos socioeconómicos surgidos a raíz de la anterior crisis económica global (la de 2008) fue la expansión de la economía colaborativa a todos los ámbitos. Compartir gastos se convirtió en una buena forma de poder acceder a determinados servicios o productos ahorrando dinero. De esta tendencia surge el concepto de cohousing o covivienda. ¿Quieres conocer en profundidad en qué consiste?

PepeNuevo

¿Qué es el cohousing?

El cohousing es un tipo de comunidad vecinal en el que se combinan dos tipos de relaciones en la convivencia del día a día: la vida privada y la vida común.

Cada persona o familia mantiene su vivienda privada pero en ese entorno existen una serie de servicios de uso común. ¿Eso no es una comunidad de vecinos, una urbanización? Sí, pero no…

En este tipo de comunidades existe un muy amplio espacio común, planificado expresamente para que los residentes interaccionen en él.

Son los propios vecinos quienes gestionan la convivencia e incluso planifican previamente el modelo de comunidad que construyen en base a sus necesidades, de manera que reparten hasta el gasto de la construcción de sus viviendas para luego disfrutar todos juntos de un equipamiento comunitario del que todos hacen uso.

Se trata de construir entre todos un modelo de convivencia que les sea afín y compartir actividades comunes de todo tipo, desde limpieza o cocina hasta jardinería o cuidado de los niños, gimnasio e incluso spa. En la mayoría de los casos se trata de una forma de convivencia ecológica y sostenible.

Existen muy diversos tipos de cohousing:

  • Urbanos o rurales
  • En edificios nuevos o rehabilitados
  • Casas unifamiliares o bloques de pisos
  • De compra o alquiler
  • De propiedad hereditaria o en régimen de cesión de uso

¿Cuál es el precio de un cohousing?

Al tratarse de una iniciativa social de tipo colaborativa, funciona como si fuera una cooperativa, que es al fin y al cabo quien posee la propiedad de las viviendas y toma las decisiones comunitarias, incluida la venta o alquiler de casas.

Esto también significa que el precio de vivir en un espacio de este tipo es más barato pero, en gran parte de los casos, te permite disfrutar del espacio mientras vivas y luego vuelve a ser gestionado por la cooperativa, sin que tus herederos tengan derechos sobre el inmueble.

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Una vez que se deja de ser socio -ya sea por abandono de la cooperativa o por fallecimiento- la inversión inicial se devuelve (al implicado o a sus herederos, que no podrán hacer uso de la vivienda pero sí recuperar el capital inicial invertido).

Suele exigirse el pago de un capital social e incluir una cuota mensual de mantenimiento para compartir los gastos que se deriven, no sólo del uso de espacios, sino también del funcionamiento de la cooperativa en sí.

Es una buena alternativa a la compra y al alquiler de viviendas y ya empieza a tener incluso listas de espera en algunas cooperativas.

Como en todo, los precios son muy variados y dependen de lo lujosa que sea la comunidad que se construya, pero el desembolso inicial más barato puede rondar los 40-50 mil euros, a los que habrá que sumar las cuotas mensuales para mantenimiento de zonas comunes, que pueden ir desde los 400 a los 1.200 euros (esto es muy variable).

Beneficios que conlleva tener una vivienda colaborativa

¿Qué ventajas puedes encontrar de este tipo de convivencia colaborativa?

  • Tiene una gestión propia, que se decide en común entre quienes van a convivir, por lo que será más fácil y cómodo cumplir con los derechos y obligaciones que se establezcan para la convivencia.
  • El precio es más barato que una vivienda comprada.
  • Se mantiene la privacidad de tu vivienda aunque haya actividades y zonas comunes.
  • Los espacios comunes están pensados para que los vecinos los disfruten y colaboren y se establezcan relaciones sociales entre personas con inquietudes comunes.
  • No son una comunidad de vecinos al uso pero tampoco son una residencia con horarios y normas que nos son ajenas o incómodas de cumplir.
  • Cuentas con multitud de servicios muy a mano.
  • Es un buen modo de vivir en comunidad para personas que se encuentran en soledad.

¿Cómo crear un cohousing?

Te preguntarás si las opciones de cohousing existentes pasan únicamente por unirte a una cooperativa ya cerrada, ideada previamente por un grupo de personas con objetivos comunes. La respuesta es no. Tú también puedes iniciar el proceso para crear un cohousing junto a un grupo de personas.

Primero tienes que asociarte con un grupo de personas que busquen un modelo de convivencia que se ajuste a tu idea.

Siempre es recomendable que, en un proyecto de estas características, recibáis el asesoramiento jurídico y fiscal adecuado, porque será necesaria la constitución de una cooperativa para echar a rodar.

Luego hay que buscar el terreno donde establecer la zona residencial, que en muchos casos es interesante en un suelo público, consiguiendo algún tipo de acuerdo de cesión.

Existen empresas que ofrecen asesoramiento y ponen en marcha desde cero estas comunidades colaborativas, desde la decisión de las zonas comunes en base a las afinidades del grupo hasta la construcción del entorno. No es tan fácil, así que, si todo esto te parece un mundo, siempre es mejor ponerse en manos de expertos que te guíen.

¿Dónde hay cohousing en España?

En España, pese a que este modelo de convivencia no está demasiado desarrollado, al contrario que en zonas como el norte de Europa o EEUU, ya existen buenos ejemplos de comunidades colaborativas de gran aceptación por todo el territorio.

Entrepatios (Madrid)

Esta cooperativa surgió como respuesta a la especulación inmobiliaria y a los inconvenientes de la vida urbana. Tiene un régimen de cesión de uso y se sustenta en la convivencia comunitaria, la sostenibilidad del medio ambiente y el ahorro económico.

Trabensol (Madrid)

Este centro social de convivencia para mayores está pensado para huir de una vejez pasiva y melancólica. Se han convertido en todo un ejemplo mediático de este tipo de viviendas colaborativas, por su apuesta por la vida activa y porque fueron un proyecto pionero cuando empezaron a surgir este tipo de iniciativas en España.

La Borda (Barcelona)

En este residencial la edad es lo de menos. Para los residentes, una comunidad es compartir espacios comunes, desde la cocina a la lavandería, todo ello pensado para optimizar recursos y fomentar las relaciones sociales.

Residencial Puerto de la Luz (Málaga)

En el distrito Puerto de la Torre, en la capital malagueña, un grupo de mayores de 50 años creó este cohousing para combatir la soledad y mantener una vida activa. Su lema es vivir la individualidad en colectividad, compartiendo actividades que van desde excursiones turísticas en grupo hasta tocar las castañuelas o jugar al ajedrez.

¿Qué es el cohousing senior?

El uso más habitual del cohousing en nuestro país consiste en la creación de viviendas colaborativas para envejecer entre amigos. Son una alternativa ecológica a las residencias de ancianos para personas mayores que se sienten activas y quieren compartir esa etapa de sus vidas con otras en situaciones similares o con inquietudes vitales comunes.

Málaga es la provincia española que más está apostando por el cohousing senior, de ahí que se puedan encontrar, al menos, tres comunidades de este tipo. Al Residencial Puerto de la Luz que ya te hemos mencionado puedes añadir también el Cohousing Málaga 50 y el Residencial Santa Clara (Los Milagros), esta última, pionera en nuestro país en este tipo de iniciativas.

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