La energía termosolar (también conocida como solar térmica) aprovecha la energía del sol para calentar agua, que luego va a ser usada para calefacción doméstica, frío solar, agua caliente sanitaria, o para la producción de energía eléctrica (solar termoeléctrica).
Su funcionamiento teórico es muy sencillo: unos paneles solares reciben la radiación solar que calienta el agua que o bien es utilizada directamente para su uso doméstico (ducha, lavado, etc.) o bien fluye por un circuito de calefacción (radiadores, suelo radiante, etc). También ese agua caliente se utiliza, mediante refrigeración por absorción, para refrigeración de ambientes en equipos de aire acondicionado.
Otra aplicación del agua calentada por la radiación del sol, es la producción de energía eléctrica
mediante un alternador. En este caso precisamos de elevadas temperaturas del agua (300º - 1000º) . Los rayos solares se concentran mediante un sistema de espejos de orientación automática llamada heliostato y se dirigen a una torre central.
En Sanlúcar la Mayor (Sevilla) está ubicada la central PS10. Posee 624 heliostatos y una torre de 114 metros de altura). Produce anualmente 24,2 GWh.

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