La mitad de las plantas de biodiésel están paradas y las cuatro que existen de bioetanol funcionan al 60% de su capacidad. Mientras, BP Solar anuncia el cierre de dos de sus instalaciones y suprime 480 puestos de trabajo.
Hay fuentes de energía alternativas al uso de combustibles fósiles que siguen manteniendo su condición de promesas, porque, en la práctica, los número no terminan de cuadrar, ni el negocio se rentabiliza. En esta situación, se encuentran los biocarburantes y la energía solar, con medidas como la que anunció el martes BP Solar, filial del grupo energético británico BP, del cierre de dos de sus fábricas en España.
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