La batalla por lograr una tecnología que convierta el movimiento de las olas en energía eléctrica se libra en los despachos ministeriales. Hace tiempo que existen estudios y prototipos esperando los permisos de Madrid para pasar a la realidad del mar abierto. El ingeniero Ricard Prats, por ejemplo, lleva siete años con los planos de una plataforma que se sumerge 24 metros para captar esas oscilaciones. La idea le ha valido desde entonces dos premios internacionales y una «lenta espera burocrática», según indica. «Es una pena que con el potencial que tiene el mar y la falta de puestos de trabajo que hay en el país, las cosas vayan tan lentas», abunda.
Pero la burocracia empieza a reaccionar. El mes pasado, la Consejería de Industria reunió a medio centenar de empresarios para indicarles en qué franjas del litoral asturiano deberían instalarse los primeros modelos. «La zona de Valdés, la de El Franco y Coaña y las inmediaciones del Cabo Peñas son las que mejor perfil ofrecen», recuerda el director de Energía del Principado, Isaac Pola.
Visto en Comercio digital

tags: asturias, undimotriz, oleaje
Compartir en:
 
Comentarios:
No hay comentarios.
Deje un comentario:
Enviar a un amigo:
|