Cuando trabajos en la oficina, el estrés o la cantidad de tareas a realizar puede que no te hagan pensar en un primer momento en ese consumo de energía excesivo o la ausencia del reciclaje en el espacio de trabajo, dos malos hábitos a resolver incluidos en estas 5 formas de ser ecológico en la oficina.

Ahorra energía del ordenador

Al año se gastan cantidades de dinero y energía inconcebibles solo en el uso del ordenador, herramienta de trabajo indispensable en cualquier oficina y que muchas veces usamos sin detenernos a pensar en la cantidad de energía utilizada. Activar los programas de control de energía o tratar de no cargar constantemente el ordenador son algunas de las formas de ahorrar en el consumo energético de tu portátil u ordenador de mesa.


Trae plantas

Las plantas no solo aportan mayor calma y contemplación a cualquier entorno laboral, sino que también fomentan la creatividad y ayudan a limpiar el aire en ocasiones enviciado de una oficina en la que a veces se fuma y la tecnología también se convierte en fuente de contaminación. De hecho, y a pesar de que muchos aún aseguren que se trata de un mito, los cactus, entre otras plantas, absorben las ondas electromagnéticas que emiten los ordenadores y demás aparatos electrónicos.

Fomenta el reciclaje

Seguramente en vuestra oficina utilicéis mucho papel, también comáis en la cocina colectiva y tiréis envases de diferentes tipos a la basura. Por ese motivo, introducir tres cubos, para papel, orgánico y plástico en algún espacio común se convierte en una medida no solo necesaria a la hora de reciclar, sino también de concienciar a los compañeros en el ambiente laboral.

Cuidado con el papel

El papel es posiblemente uno de los materiales más esenciales en cualquier oficina, y por ese motivo su forma de aprovechamiento entiende de muchas formas a la hora de ahorrar su consumo. Apurar las dos caras del papel, tratar de imprimir solo lo primordial y reutilizar folios mal impresos para tomar anotaciones son algunas formas de aprovecharlo al máximo.

Utiliza la bicicleta

Aunque este último consejo no haga hincapié directamente en nuestra actividad en la oficina sí está íntimamente relacionada con nuestro trabajo: la forma en que nos dirigimos cada mañana al mismo. Utilizar la bicicleta o el transporte público son dos opciones ideales mediante las que ahorrar energía, mitigar la contaminación y comenzar la jornada con las mejores y más sostenibles intenciones.




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