Una de las soluciones más eficaces para climatización doméstica es instalar suelo radiante. Encontrar el confort en el hogar a un precio razonable es el deseo de la mayoría de los usuarios, además de que reúna en mayor número de ventajas.
Como sistema de calefacción invisible, presenta una instalación nada compleja pero los especialistas resuelven con eficacia las incidencias que pueda presentar el suelo cuando se realiza en una vivienda acabada. Lo ideal es adquirirla con este tipo de instalación ya hecho y disfrutar de las mejoras en la calidad del ambiente que proporciona.
La manera de generar un ambiente saludable en una vivienda a través del suelo radiante se consigue utilizando toda la superficie en cada habitación. Al prescindir de los radiadores, no sólo se amplía el espacio disponible sino que se evita suciedad, polvo y la temperatura que se alcanza no es muy elevada pero es constante. Por lo tanto, aparte de crear una atmósfera más confortable y saludable para los inquilinos, las personas con alergias disfrutan de un ambiente más limpio.
En contra de lo que algunos detractores aducen como desventaja, al no tener que calentar aire sino que se incide directamente sobre el suelo de madera o de cerámica, el calor entra por los pies y no por la cabeza, de manera que el dicho “cabeza fría y pies calientes” sobra sentido aquí y beneficia a todos los integrantes de la casa.
En comparación con los sistemas de calefacción tradicionales, los sistemas mediante suelo radiante que instala Safeclima permiten ahorrar hasta un 90% más si se ponen en marcha con la fuente de las energías renovables. Y una de las partes más interesantes de tenerlo funcionando es que el sistema de control es individual por cada habitación y a través de control remoto o mando a distancia. De esta regulación autónoma e individual de la temperatura surge el más alto nivel de confort que cada uno puede disfrutar a su gusto y además poder ahorrar energía en las estancias con menor uso.
Otra de las ventajas de contar con el suelo radiante en casa es que se utilice también para refrigeración en verano aprovechando la conducción de agua. Pero al tratarse de un elemento líquido es susceptible de crear más riesgo que la conducción eléctrica, por lo que es menos utilizada.
Las empresas instaladoras de suelo radiante llevan ya trabajando en España muchos años sobre todo en obra nueva, donde desde un principio las especificaciones técnicas están hechas en base a la conjunción de todos los trabajos que se llevan a cabo en la obra. Además, no sólo se realizan en viviendas sino en locales comerciales, industriales, oficinas, colegios, residencias, centros comerciales, etc., en contra de quienes acusan a las instalaciones de suelo radiante de ser sólo recomendadas o rentables para viviendas y no muy grandes.
La mayoría de las instalaciones de suelo radiante se llevan a cabo mediante la impulsión de agua a media temperatura, en torno a los 40º en invierno y los 16º en verano, a través de un circuito de tuberías de polietileno reticulado con barrera antidifusión de oxígeno. Estas tuberías van bajo el suelo, que bien puede ser de madera, piedra o cerámica, siendo ésta última la que mejores resultados dá por la durabilidad sostenida del calor.
En el sistema con difusores por suelo para calefacción, las tuberías emisoras se insertan en unas placas de aluminio que actúan como difusores, siendo éstas las que otorgan la energía precisa al pavimento de la estancia a calefactar.

EL suelo radiante es garantía de confort saludable, no inciden en el medio ambiente y ahorra energía y dinero a su propietario.

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