En muchas ocasiones son los pequeños gestos o nimios cambios en nuestro día a día los que provocan grandes resultados. Si como individuos conseguimos una mejora ecológica, en caso de aplicarse ese mismo cambio a la sociedad, produciría un considerable progreso. Con el aumento de población mundial y la falta de recursos que se presupone para el futuro, el problema del agua puede ser uno de los grandes retos a superar. En los domicilios gastamos mucha agua de forma innecesaria. Por ejemplo: ¿Cuántos litros se van por el desagüe mientras esperamos que se caliente el agua de la ducha? ¿Cuántos gastamos fregando los platos? Quizá solucionar este desperdicio pueda ayudarnos a tener un futuro mejor.

Pequeñas soluciones.

Algunos de los mecanismos más sencillos los hemos visto los últimos años por internet, aunque todavía no se han implantado, como aprovechar el agua del lavabo para llenar la cisterna. A nivel de construcción resulta relativamente sencillo y el ahorro es bastante visible. 
Algo más tecnológico resulta AquaReturn, un invento español que se coloca en cualquier punto de agua de la casa y no permite su entrada hasta que este supera los 35º. De este modo se ahorran los litros que se gastan a diario esperando a que el agua esté caliente para empezar a fregar o meterse en la ducha. Según sus creadores, con su uso se permite el ahorro de unos 8.000 litros anuales de agua potable por persona.

Concienciación.

No está de más recordar que más del 10% de la población mundial carece de agua potable a día de hoy, y es una cifra que puede aumentar con el posible aumento de los costes para potabilizar el agua. Aparte, esta clase de tecnología suponen un importante ahorro en la factura mensual de agua en cada domicilio, factor a tener en cuenta tras las subidas de precio de los últimos años.

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