El Decreto de eficiencia energética que se aprobó unos meses atrás exige a las viviendas en venta o alquiler disponer del certificado en el que se especifica mediante un baremo de siete letras, de la A a la G, el nivel de emisiones de CO2 del edificio. Es una medida que busca la concienciación del futuro inquilino para que valore los factores energéticos de su nueva vivienda.
Detalles
La eficiencia económica se calcula valorando la energía consumida en los años anteriores, teniendo en cuenta los electrodomésticos y calefactores necesarios para poder vivir en unas condiciones de normalidad. Después este cálculo se divide por metros cuadrados de la vivienda para calcular el ratio de emisiones. A menos ratio, mayor puntuación, siendo A la categoría más competente y G la menor.
Esta certificación se exige a todos los inmuebles disponibles en venta y alquiler siempre se vaya a superar el arrendamiento en cuatro meses. Tampoco se solicitará a edificios protegidos, centros de culto o lugares no residenciales en edificios industriales.
El certificado
A la hora de arrendar o vender un piso se debe disponer del certificado de eficiencia y mostrárselo al nuevo inquilino. Se debe solicitar en ese momento, no después de realizar la transacción.
Uno de los mayores debates viene de no existir un precio determinado por parte de los técnicos, por lo que cada uno dispone de libertad para cobrar al cliente lo que estime.
En cuanto a las sanciones por no disponer de este certificado pueden ir desde 300 euros las más leves a 6.000 las más graves.
Gran debate
Esta exigencia ha generado gran debate en la sociedad, inmobiliarias y constructores. Hay quien aplaude la medida, pero también se tacha de arbitraria e insuficiente. Nosotros mantenemos nuestras dudas, pero aplaudimos que se creen medidas que sirvan de concienciación para que seamos más ahorradores y eficientes en temas energéticos en nuestro hogar.

Publicar un comentario

 
Top